ANÁLISIS ELECTORAL
 

Victoria sin paliativos del PP que le permitirá gobernar con mayoría simple

 
Viernes 7 de junio de 2019 0 comentarios
 

La noche del pasado domingo, 26 de mayo, jornada de las Elecciones Locales y Europeas fue, cuanto menos, de infarto. Infarto porque bailaron las cifras hasta última hora. Infarto porque, según avanzaba el recuento, se echaba para atrás la previsión realizada (teniendo como referencia los resultados de las Autonómicas hace un mes mal contado) e, infarto, porque entre el 90 y el 97 por ciento del escrutinio realizado, el Partido Popular revalidaba la mayoría absoluta de hace ocho años.
Hasta nueve formaciones concurrieron a los comicios locales, un auténtico aluvión para una población censada de poco más de 32.000 habitantes. Una clara muestra de que la política local se colocaba en un punto donde primaba la división y el conflicto de intereses. Por un lado, estaban las fuerzas del centro-izquierda: PSOE, Compromís, Esquerra Unida, Podemos y, en la otra banda, el centro-derecha: PP, Ciudadanos y Vox. Dos formaciones corte municipal se exponían al escrutinio de los ciudadanos: Canviem Santa Pola (liderada por el edil díscolo Paco Soler) y Movimiento Ciudadano (capitaneada por J. Manuel Espín Montes).

Proyecciones previas
A nivel de proyecciones, la calculadora de la Regla D’Hont lanzó lo siguiente: 5 ediles para el PSOE; 2 para Compromís; 4 Ciudadanos; 5 Partido Popular; 2 Unidas Podemos (fusión de Esquerra Unida y Podemos) y hasta 3 concejales para Vox. La derecha sumaba 12 y, la izquierda, 9. Es decir, lo mismo que hace cuatro años, aunque con descensos y aumentos fruto del momento político nacional. Los analistas, que ha habido, proyectaban que Movimiento Ciudadano podría quitar hasta un concejal al PP, dado que compartían base de votantes. Sobre Canviem, todos auguraban lo mismo: intrascendencia.
De haberse cumplido lo vaticinado por algunos, se podría hasta haber ofrecido un gobierno (rotatorio, incluso, en la Alcaldía) entre PSOE y Ciudadanos, con apoyos externos a la investidura por parte de Unidas Podemos o Compromís, incluso. O una Alcaldía para Ciudadanos, con el apoyo del PSOE y acuerdos en la investidura. Múltiples combinaciones para no dejar gobernar al PP y para evitar que Vox entrase en el gobierno local. Todo dependiendo de las directrices de las comisiones negociadoras de los distintos partidos a nivel nacional, regional y provincial.

Los resultados
La tortilla dio la vuelta el día 26 de mayo. Una fuerte campaña del Partido Popular, que movilizó y aglutinó el voto del deseo del cambio en la ciudadanía, ayudó a que Loreto Serrano se llevara hasta 10 concejales para su bancada. Le siguen el Partido Socialista, con 6 ediles; Ciudadanos, con 3; Compromis, 1 y Vox, 1. La barrera del 5% que se tiene dentro de la Ley Electoral para formar parte del Pleno santapolero dejó fuera de juego a Esquerra Unida, Podemos, Movimiento Ciudadano y Canviem. Es decir, de los nueve partidos, sólo cinco tienen representación y Vox sólo por un 0,04%, unos 50 votos.

Veamos los datos en más profundidad. La abstención fue una de las más altas de la historia, superando el 40% (40,83%). De los 22.873 electores llamados a las urnas, tan sólo 13.534 depositaron una papeleta para el gobierno local en ellas (59,17%). Una participación que, en palabras de todos los grupos de la izquierda, ha condicionado enormemente el resultado. O quizá no, como se verá con posterioridad.
El PSOE consiguió 3.087 votos, un 22.81% del total; Compromís, 942 (6,96%), Canviem, 183 (1,35%); Esquerra Unida, 502 (3,71%); Movimiento Ciudadano, 422 (3,12%); Podemos, 547 (4,04%); Partido Popular, 5.472 (40,43%); Ciudadanos, 1.499 (11,08%) y Vox, 681 (5,03%).

Comparativa Locales 2015
Acudamos ahora a los datos que arrojaron las Elecciones Locales 2015. El PP prácticamente revalida números: 5.353 frente a los 5.472 conseguidos el pasado domingo (119 votos más). También sube el PSOE (456 votos, en concreto). Ciudadanos Baja levemente (161 votos menos). Compromís se deja un gran número de votos (692). Esquerra Unida también experimenta un descenso considerable (251, un 33,33%) y Podemos pierde un 50% exacto (547 votos menos).
Hay que recordar aquí que UpyD se quedó a las puertas de conseguir un concejal, con 662 votos, casi la misma cifra obtenida por Vox (681). Lo que indica que la baja participación ha hecho que la barrerra del 5% haya sido inferior en votos para tener representación institucional.
¿Qué conclusiones nos ofrece esta comparativa? En primer lugar, que la fragmentación del voto ha hecho daño tanto a la izquierda como a la derecha (especialmente a la primera). De haber estado agrupadas las candidaturas de Esquerra Unida y Podemos, el resultado habría sido bien distinto. De hecho, sumando los votos de ambas, arrojaría un balance de 2 concejales, quedando el Pleno constituido de la siguiente manera: PP 10, PSOE 5 (les quitaría 1); Ciudadanos 2 (también les quitaría 1); 2 Unidas Podemos; Compromís, 1 y Vox, 1.
Si, por la derecha, sumamos los votos de Vox y la formación local de Movimiento Ciudadano a la opción mayoritaria, que es el PP. También hay que tener en cuenta que Ciudadanos ha asentado su presencia institucional y que Unidas Podemos concurriría fusionada, el PP se montaría hasta los 12 concejales, dejando 2 a Ciudadanos, 5 al PSOE, 1 a Compromís y 1 a Unidas Podemos.
¿Por qué se realiza esta proyección? Simplemente, para corroborar que la divisón en votos perjudica enormemente a candidaturas de corte alternativo (y eso que estamos en circunscripción única) porque el listón para entrar en el Pleno se marca en el 5% de los votos válidos emitidos, y resta oportunidades a los partidos más centristas para conseguir una mayoría absoluta que les permita gobernar con cierta tranquilidad y holgura, sin tener que negociar grandes acuerdos que permitan cambios efectivos en el pueblo, como pueden ser los presupuestos. A día de hoy, la derecha y centro-derecha suma 14 concejales, por tan solo 7 del centro-izquierda e izquierda. La proyección anterior, daría exactamente los mismos resultados: 14 para la derecha, aunque con holgada mayoría absoluta al Partido Popular.

Com. Autonómicas 2019
A continuación, hagamos una comparativa con los votos conseguidos por seis de las formaciones en las autonómicas, lo que se explicaba como más cercano a la realidad. La entrada de dos formaciones locales y el enorme auge de Vox, auguraban que se tendería a quitar votos al PP. Así se auguraba y así vino el error de cálculo.

¿Afecta la abstención?
La baja participación no ha parecido afectar al Partido Socialista, que revalidaba más o menos los números conseguidos en las Autonómicas, 3.213, frente a 3.087. Esquerra Unida y Podemos caen estrepitosamente: 1.585 frente a un sumatorio total de 1.049. Al igual que lo hace Compromís 1.354 frente 942; Ciudadanos, 2.967 frente a 1.499 y Vox, 2.119 frente a 681 (esta es la formación que más votos se deja). El PP, sin embargo, ha pasado de 3.422 a 5.472 (casi 2.000 votos más).
La abstención, el 28 de abril, no llegó al 29% (28,87%), un 12% menos aproximadamente que el 26 de mayo, unos 2.775 votos menos. Si el PP ha conseguido 2.000 votos más y el PSOE ha mantenido sus números... ¿se puede deber el cambio de rumbo a la abstención o se enfoca más a que los votos de formaciones de derecha han ido a parar de forma masiva al PP para lograr un cambio efectivo? ¿La llamada izquierda alternativa se ha quedado en casa para no dar su voto al PSOE o lo ha hecho porque ha castigado duramente el pacto de gobierno consignado con los díscolos de Ciudadanos? ¿El PSOE capitaliza los éxitos del Gobierno multipartito o arrastra la corriente de Sánchez y su cordón sanitario?

Caladero de Gran Alacant
Gran Alacant, en mayor o menor medida, ha estado en boca de todos los partidos a través de sus programas. Este barrio, por si solo, representa el 22,92% de los votantes de la villa marinera, repartidos en ocho mesas. De Gran Alacant estaban convocadas 5.243 personas a las urnas, pero acudió menos de la mitad a depositar su voto (2.578 – 49,18%). Es decir, la abstención de los vecinos se situó hasta diez puntos por encima que la media de la villa (40,83%). Los votos válidos emitidos, por tanto, representaban el 19% del total del pueblo.
¿Quién ha capitalizado los votos de forma más acertada? Para eso hay que mirar los números generales de todos los partidos. El PSOE se llevó a la cesta hasta 533 votos de Gran Alacant, un 17,26% del total obtenido (en los comicios de 2015, sólo consiguió 375 – en las Autonómicas de abril, 588), por lo que puede afirmarse que la progresión ha sido realmente positiva y que han rozado la media del 19% de participación. El PP, que venció en todas las mesas, consiguió 728 votos (719 en 2015 y 397 en las Autonómicas), en conclusión, mantiene su base de votos en Gran Alacant y consigue superar el castigo autonómico. Por otro lado, esto confirma la prueba de que el electorado vota de forma distinta según qué comicios, además de que llevaban un fuerte programa local para este barrio, que ha significado el regreso a la confianza.

Canviem y Podemos
Sigamos, a continuación, con los partidos que han tenido en este barrio su caladero de votos. En primer lugar, Canviem quien, con 118 votos, consigue hasta el 64,48% del total (183). Es decir, sólo 65 personas del centro, Playa Lisa, Santiago Bernabéu y Santa Pola del Este votaron a la candidatura de Paco Soler. ¿Por qué ese procentaje de voto tan abultado, muy por encima del 22,92% del total y del 19% de la participación activa? Sin duda porque la lista estaba compuesta, en su mayoría, por personas que residen en este barrio.
Continúa en el caladero Podemos, con 212 votos, el 38,75% del total, casi 20 puntos porcentuales más sobre el procentaje de papeletas válidas que ofreció el barrio. Sin embargo, es casi el 50% de lo obtenido en 2015: 405. Vox, con prácticamente el mismo número de votos, 210, consigue así el 30,83% de su total. Ciudadanos, con 432, desciende sensiblemente con respecto a 2015 (560 votos), situando su porcentaje en el 28,81% del total de sus votos. Como nota curiosa, en las autonómicas casi firma el mismo porcentaje de voto (28,31%), lo que quiere decir que, al igual que el PSOE, consolida su posición.
Compromís acusa su castigo, 168 votos (319 en las anteriores), 17,83% del total (casi en la media de la participación activa). Esquerra Unida también disminuye, 67 votos frente a los 139 de 2015, perdiendo así más del 50% de los apoyos y situándose en un 13.34% de su total. Movimiento Ciudadano consigue aquí 56, 13,27%.
De esta forma, Canviem, Podemos, Vox y Ciudadanos consiguen, en tan solo ocho mesas, un amplísimo porcentaje de votos, mostrando donde reside su principal caladero. La izquierda más alternativa ha sido duramente castigada, pero no por ello los votos perdidos han caído en las redes del PSOE (que conseguía 158 más, bastante por debajo de de la suma total de la pérdida de votos del resto de formaciones -sólo con los de Podemos, ya cuentan 193-). ¿Teorías al respecto? Varias, desde que la izquierda se ha quedado en casa porque contemplaba el resultado como algo seguro (hecho que no se cumple para el PSOE, pese a que lo afirma), o que los electores de Gran Alacant no han aprobado la gestión del gobierno multipartito, especialmente la realizada por Compromís, Podemos y EU (hecho, este último, que nadie afirma categóricamente).

Sin castigo a Ciudadanos
Cuestión aparte es si Ciudadanos ha sido castigado en este barrio por el escándalo de sus concejales díscolos hace cuatro años. En total, pierde 128 votos con respecto a 2015, un 22,85%, aunque consolida su posición con respecto al total de la villa (1.499 frente a 1.660 -161 votos menos-). Votos éstos que habrán ido a parar a Vox y, principalmente, al Partido Popular. A su vez, éste perdería de forma mayoritaria hacia Vox. En resumen, mantienen números y concejales, Gran Alacant no les premia por su gestión, aunque es su gran caladero, pero mantienen la confianza del resto de las mesas.
De haber tenido más participación este barrio, un 10% por debajo de la media santapolera, tampoco es seguro afirmar que la izquierda hubiera subido más o que todos los votos caerían en la derecha. Seguramente, y viendo que el PP ha ganado en todas las mesas, la extrapolación vendría arrojar aumentos proporcionales. Resumiento, el abstencionismo no castiga, pero sí impide que sumen los votos suficientes para poder conseguir el 5%, lo que destroza las oportunidades del PSOE de formar gobierno de coalición (so pena de pactos de ciencia ficción).
Lo que sí es cierto es que, al igual que Ciudadanos consolida su posición, el PP ha sabido sobreponerse a la pérdida de votos fruto de formaciones nuevas a nivel local y ganar la confianza de los electores de forma mayoritaria, contra pronóstico. La izquierda alternativa, sin embargo, es quien tiene que darle un par de pensadas a una situación, también, no pronosticada.

 
 

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